domingo, 8 de mayo de 2011

No es oro todo lo que reluce.

Érase una vez, el algún lugar concreto de un pequeño barrio; al que yo considero barrio-pueblo porque aquí los que no se conocen, se conocen por boca de otros; llamado Parque Alcosa, se reunían un grupo de amigos a punto de decidir dónde iban a pasar aquella tarde. Mientras caminaban hacia donde decidieron pasar aquella tarde, surgió un tema de debate:
¿podemos dejar de querer a alguien de un día para otro?”.
Y como todo buen debate, lo acompañaban diversas y opuestas respuestas.
Algunos decían que sí, otros que depende de la persona y de los momentos vividos, otros que si te habían fastidiado bastante era lógico que dejaras de querer... Y entonces yo me pregunto
¿somos capaces de vivir sin amar a nadie? o ¿somos solamente las chicas las que nos implicamos al 100% en una relación y nos enamoramos loca y perdidamente de nuestros príncipes?
Actualmente vivimos en un mundo en el que los príncipes trabajan más que un obrero, viajan más que una azafata de vuelo y a penas sacan tiempo para educar a sus hijos ellos mismos. Donde las princesas no son igual de guapas que en los cuentos, y si lo parecen, tienen una gran amiga llamada “cirugía estética”.
Cuando era pequeña acompañaba mis tardes de una película de princesas; normalmente de Disney; en las que las princesas eran casi siempre campesinas del reino, y el príncipe se enamoraba de ella a los dos días de conocerla. Los vestidos más preciosos que una niña podría imaginar eran largos hasta los tobillos, abombados de tal manera que parecían una campana, pero que curiosamente resultaba muy bello el conjunto, y que seguramente o tenían purpurina o lazos, y por supuesto, unos preciosos tacones de cristal, o rosas, con poca punta...
Pero el tiempo pasa, las épocas cambian, y el estilismo... Se convierte en obsesión por la moda.
Ahora las princesas lo más largo que llevan es la camiseta, y las faldas largas y abombadas, se convierten en faldas cortas y estrechas. Los tacones con poco tacón y media punta, se convierten en tacones que te permiten aparentar que llevas 20 petit suisses de más, y eso de bailar con tacones se queda en el simple movimiento de dejar los pies quietos (no se pueden mover con esos taconazos) y mover el culo y el resto del torso.
¿De verdad hemos dejado de querer ser princesas y enamorarnos de un príncipe, para convertirnos en la fulana del reino y querer magrear al príncipe moderno?
Personalmente considero que la búsqueda de un príncipe, cansa, cansa muchísimo porque no existe variedad de príncipes donde elegir, normalmente nos encontramos con uno, sólo uno, en toda nuestra vida.
¿Y cómo vamos a saber nosotras que ese es el amor de nuestra vida?
A pesar de lo cansina que resulta la búsqueda, y lo desesperante que es la espera, pienso que el querer ser princesas no implica solamente encontrar a tu príncipe ideal, sino adquirir los valores como persona necesarios para ser una princesa, ser lo suficientemente educada, tener una gran belleza, no sólo física, sino, ya que dicen que los ojos son el espejo del alma, estoy segura de que si nos vemos bellas por dentro, nuestros ojos brillarán y nuestro rostro será tan hermoso, como nosotras nos veamos por dentro.
No todas son princesas, pero seguro que tú y yo sí podemos serlo, el secreto está en cómo te quieras ver por dentro, como te veas, será como te verás por fuera.


Sandra Woo.

3 comentarios:

  1. Realmente INCREIBLE..... no hay otra expresion mas adecuada que esta tequiero

    ResponderEliminar
  2. Roski me gusta, y llevas razón, supongo que opino como tu, aunque dependemos hy en día demasiado de como nos vea la gente, al menos yo lo veo mucho así, y a veces incluso se recurre a ser "la fulana del reino" inconcientemente...por temos quizás a no tener algo que de verdad desees, algo parecido a un principe

    ResponderEliminar
  3. Cuñiii¡ me a encantado¡ y llevas mucha razón, yo creo que tarde o temprano encontraras a tu principe porque siempre hay una persona para otra y cuando menos t lo esperes, sino fijate como yo encontre a agus =) un besito y sigue así¡

    ResponderEliminar